El tema de la construcción de las estructuras de la personalidad es siempre de mucho interés en clases y en algún u otro momento, inevitablemente… entramos en el asunto.
Entonces, siempre es bueno recordar K. Wilber:
“El problema fundamental de los síndromes narcisistas y borderline no estriba en que el individuo reprima ciertos impulsos o emociones del self sino precisamente en que todavía carece de un self individuado y separado (Blanck & Blanck, 1979).
En cierto sentido, todavía no existe un inconsciente reprimido (ni por tanto, tampoco existe una «barrera represiva») (Gedo, 1981).
Todos los pensamientos y emociones están presentes y son muy conscientes pero no se sabe del todo a quién pertenecen, es decir, existe una fusión, una confusión, o una escisión entre la representación del self y las representaciones objetales…

