Usted no sabe exactamente cómo llegó hasta ese punto, hasta esta situación y cómo debe seguir.
A veces todo su cuerpo le dice algo, pero su mente justifica plenamente los hechos y niega lo que su cuerpo le quiere decir (a gritos) hasta tumbarlo, en algunas ocasiones!.
Como consecuencia, nuevamente nos damos vuelta en un círculo que hasta ahora no tenía fin. En el fondo, no se “ve” una solución y/o no se encuentra una respuesta …
Entonces descubrimos que, dentro de nosotros, está una parte que nos conoce más que el YO mismo.
Una parte a la que no le gusta que nosotros nos digamos cosas que no son, pues sabe ….. y…….. cuando no está conforme, lo expresa a través de las emociones.
Cuando nos damos cuenta, nuestra mente empieza a reconocer tantas situaciones parecidas en las cuales quisimos controlar las emociones.
Dominarlas.
Quizás algunas veces, anestesiarlas.
Ahora, se ven claramente los errores cometidos por no haberlas escuchado.
Aprendemos y sabemos cada vez más claro que, al conectarnos con ellas, nuestra intuición será un fuerte apoyo a nuestra mente consciente.
Un camino hacia nuestra integración.
A la confianza.
