Cuando percibes una situación amenazante, sientes ansiedad.
La ansiedad es una señal que indica que existe un peligro potencial que debes evitar.
Una forma de evitar la situación es, por supuesto, arrancar y refugiarte en las montañas; dado que esta no debería ser una opción muy frecuente en tu vida, en vez de correr físicamente, es más fácil huir psicológicamente usando las defensas: la negación y distorsión perceptiva.
La negación significa algo muy parecido a lo que es también en la teoría freudiana: bloqueas por completo la situación amenazante. Un ejemplo sería el de aquel que nunca se presenta a un exámen, o que no pregunta nunca las calificaciones, de manera que no tenga que enfrentarse a las notas finales (al menos durante un tiempo). La negación de Rogers incluye también lo que Freud llamó represión: si mantenemos fuera de nuestra consciencia un recuerdo o impulso (nos negamos a recibirlo), seremos capaces de evitar la situación amenazante (otra vez, al menos por el momento).
La distorsión perceptiva es una manera de reinterpretar la situación de manera que sea menos amenazante. Es muy parecida a la racionalización de Freud. Un estudiante que está amenazado por las calificaciones y los exámenes puede, por ejemplo, culpar al profesor de que enseña muy mal.
El hecho de que en efecto existan malos profesores, hace que la distorsión sea más efectiva y nos pone en un aprieto para poder convencer a este estudiante de que los problemas son suyos, no del profesor.
También podría darse una distorsión mucho más perceptiva como cuando uno “ve” la calificación mejor de lo que realmente es.
