“Me resulta claro que cuando empezamos a brindar ayuda a otro ser humano, tenemos que concluir, necesariamente, con una profunda apreciación del alma humana.
Hace veinte años tuve mucho cuidado en evitar cualquier referencia al alma humana, porque ese vocablo se encontraba en el territorio de la religión organizada y no tenía cabida en la “ciencia” de la psicoterapia.
Hoy considero que, tal vez, si la religión hubiese funcionado bien, la psiquiatría jamás habría nacido.
Hoy veo que el alma humana se manifiesta de una manera muy diferente.
Para mi, el alma queda reflejada en la forma como nos valoramos como seres humanos, cómo tratamos nuestros cuerpos y sentimientos, así como a los animales y plantas que nos rodean”
Me gusta mucho esta idea de Virginia Satir, pues independiente del juicio que ella hace en relación a la religión (mencionada acá como genérica), de una forma precursora ya “integraba” algo que cada vez sería más y más importante:
El respeto y valor por el ser humano, por la vida que nos rodea …
