Tus compañeros de trabajo, colegas, subalternos, jefes, empleados, proveedores, clientes, familia, amigos … todos, todos, todos tienen algo de valor para decir.
Escucha a la gente que está alrededor tuyo … nunca aprenderás qué es lo que tienen para decirte, si siempre estás ahogándolos con lo que “tú” les dices.
Acuérdate que gran parte de lo que estás diciéndoles a otros … tú ya lo sabes …
Por lo tanto … ¿qué tal si solo escuchas y aprendes?
