Ahora tienes certeza de que en algún momento llegará el instante preciso de partir.
En tu rostro aparece una señal y esta dice que el viaje va…
Es fácil imaginárselo, pues es sólo una consecuencia de seguir con la vista los punteros del tiempo y entonces … la hora llega. Como siempre lo hace.
Te sumerges en una nube y retornas a lo que antes era tu único mundo, donde no sabías quien eras.
Entrar. Salir. Entrar. Volver. Dudar. No poder escaparse. Quieres escapar.
No querer escapar más.
Descubrir que desde siempre ha sido. Siempre ha estado.
Es inevitable lo que se podría evitar.
¿Cuántas veces se ha postergado?
Después vendrán los recuerdos de la época que no fué y que ahora ya será.
Mantén tus pies muy pegados al suelo.
Pronto, y a tu tiempo, tendrás que volver a volar.
