
Los modelos que difieren y se asemejan
Hay varios modelos que abordan las etapas de desarrollo de un proceso de duelo en relación a seres queridos. Por ejemplo:
1. El modelo de Parkes y Bowlby de “Las cuatro fases” considera las siguientes fases emocionales:
1.1. Shock y entumecimiento: se da de forma inmediata con la pérdida del ser querido. Actúa como un mecanismo de defensa.
1.2. Anhelo y búsqueda: surgen distintos tipos de emociones, tales como rabia, tristeza, confusión, así como el deseo de que regrese la persona que ya no está y la búsqueda de un significado por su pérdida.
1.3. Desorganización y desesperación: se empieza a aceptar la pérdida, pero se siente la necesidad de hacer cosas diferentes debido a que lo que existía ya no existirá más. Pueden surgir sentimientos de desesperanza y desesperación e impotencia.
1.4. Reorganización y recuperación: se comienza a entender que la vida cambió y la persona empieza a aceptar su realidad presente. Esta etapa es relativamente larga y depende de cada persona.
2. El modelo de pérdida/adaptación de Horowitz considera algunas etapas de pérdida de forma general, pero que pueden ocurrir en distintas formas:
2.1. El grito: al tener conocimiento de la pérdida, la persona puede gritar, llorar, perder el control y mostrar mucha rabia, o puede internalizar ese mismo estado y mantenerlo sin expresión ni comunicación externa.
2.2. Negación e intrusión: una vez terminada la fase del grito, la persona entra en una etapa de negación sobre el suceso y se empieza a alternar con la evasión en otras actividades para evitar pensar en la pérdida.
2.3. Procesando: debido al transcurso del tiempo, la persona se va adaptando a la pérdida en las distintas áreas de su vida, teniendo que reconstituir poco a poco lo que había, ahora de una nueva manera.
2.4. Terminación: el proceso de adaptación se empieza a dar por concluido, la persona mantiene la memoria de lo que existía, y reestructura de alguna forma cómo sigue su propia vida.
3. El modelo de Therese Rando, denominado por ella de las 6 R’s, también es un buen ejemplo de cómo las personas pueden desarrollar un proceso de duelo:
3.1. Reconocer la pérdida: la persona toma conocimiento de la pérdida y comprende lo sucedido.
3.2. Reaccionar: existe una reacción emocional en función de la pérdida ocurrida.
3.3. Recordar y volver a experimentar: se recuerda la relación perdida y situaciones compartidas que fueron y que ya no serán más.
3.4. Renunciar: en esta etapa la persona empieza a darse cuenta de que lo perdido ya está y percibe que todo ha cambiado debido a eso, aceptando la nueva realidad.
3.5. Reajuste: se inicia el viaje de retorno a la vida cotidiana y la pérdida se empieza a sentir con otra intensidad debido a las actividades que se deben realizar.
3.6. Reinvertir: en esta etapa, la persona se reinserta en el mundo, estableciendo nuevos vínculos, aceptando lo ocurrido, y superando aquello que lo mantenía en un estado de pena y sufrimiento.
4. El modelo de Elizabeth Kübler-Ross presenta cinco etapas:
4.1. Negación: lo primero que vive la persona debido a una pérdida es la negación del hecho, evasión de la situación, shock y miedo por lo que significa la pérdida.
4.2. Enojo: en esta etapa la persona vive frustración e impotencia por no poder hacer nada al respecto, ansiedad por lo que viene, irritación por la situación, o por temas que han quedado sin resolver.
4.3. Negociación: como consecuencia de la etapa anterior, la persona sigue luchando para estar bien y busca a otras personas con las cuales puede compartir y conversar parte de su historia y de lo que le pasa.
4.4. Depresión: en innumerables situaciones la persona se siente sobrepasada, sin esperanzas, incapaz de manejar lo que está viviendo, y desde ese estado presenta irritabilidad y hostilidad frente a otros que quieren ayudarla, donde su mejor alternativa es evadir o alejarse.
4.5. Aceptación: la persona empieza la aceptación, desarrolla nuevos planes y busca opciones para estar mejor.
