Felicidad (parte 4) – Gratificación y Flujo
“¿Cómo puedo ser feliz?” Esta es la gran pregunta que muchos clientes hacen a sus coaches. Toda persona tiene en Estados Unidos el derecho inalienable a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad, conforme lo establece la Constitución. Muchas personas buscan el placer, pero generalmente dicen que no son felices. ¿Qué es lo que les está faltando?
Para encontrar la respuesta, recuerde que placer es una parte importante de la felicidad, pero el placer está relacionado al consumo, es esencialmente pasivo. Las personas precisan de algo más, algo en que tengan participación activa, algo donde estamos construyendo la capacidad para la felicidad al mismo tiempo en que somos felices. Esto es la gratificación, o flujo.
La palabra “gratificación” tiene un significado un poco negativo en inglés, ella es generalmente usada para significar algún tipo de placer que no es merecido, cuando de hecho es exactamente lo contrario. Ella viene de la palabra latina “gratis” que significa “gratuito”.
Las mejores cosas de la vida son gratuitas, como cantaban los Beatles, pero ustedes tienen que merecerlas, y también tienen que aprender a apreciarlas.
¿Qué es lo qué son gratificaciones? Ellas son lo que usted consigue cuando se dedica a alguna cosa por sí sólo y ella lo coloca en un estado de flujo. La lectura es un ejemplo simple, jugar al tenis, oír música, escribir un libro. Algunas de estas actividades (principalmente escribir un libro) pueden ser un trabajo arduo, mismo así hay personas que tienen la voluntad de hacerlo, y no es sólo esto, sino que usan todo el tiempo libre que disponen para hacerlo.
Las gratificaciones tienen varias cosas en común.
– Primero, ellas son generalmente desafiadoras y requieren una cierta habilidad. Esta habilidad se puede producir al hacer la actividad, o al tomar clases o con el entrenamiento para obtener más gratificación. (Mi gratificación de jugar squash aumentó considerablemente cuando tomé clases y conseguí jugar con más habilidad).
– Segundo, usted precisa concentrarse – y entonces usted se envuelve de una forma que puede parar el tiempo y su auto-percepción desaparece. Usted no es auto-consciente, usted es el que lo está haciendo, no solamente el ejecutor.
– Usted tiene una percepción paradoxal del control, dejando que las cosas acontezcan. Cuando todo sale correctamente, usted está en lo que los atletas llaman de “Zona”. Aquí todo es fácil y sin esfuerzo y usted juega inspirado – los recursos conscientes e inconscientes se combinan sin enmiendas. A pesar de que esta “Zona” es una característica de los atletas, usted puede tenerla en cualquier gratificación – oyendo música, escribiendo, conversando íntimamente con un amigo, leyendo buena literatura. Las gratificaciones no son necesidades biológicas, como lo son generalmente los placeres, y la diferencia con los placeres, es que usted no puede excederse con las gratificaciones.
Este “Estado de Flujo” o ”Zona”, es característico de las gratificaciones. El término “estado de flujo” fue popularizado por el escritor Mikhail Csikszentmihalyi, que escribió un libro en 1991 cuyo título era simplemente “Flujo”, que rápidamente se tornó en un clásico de la literatura de Sicología. El libro no es de fácil lectura, (y el nombre del autor no es fácil de pronunciar), pero él fue el pionero en la ciencia de estudiar los estados de alto desempeño – estados de gratificación.
Las gratificaciones, son talvez el tipo más verdaderamente humano de placer, y cuanto más usted tenga, tendrá más capacidad para conseguirlas y para alcanzar ese estado de flujo. (Como dijo un gran jugador de golf, “Tengo realmente mucha suerte, pero lo más gracioso es que cuanto más practico, más suerte tengo”).
Flujo es un estado de gracia, usted no puede “intentar” entrar en el flujo y obtener gratificación, en el sentido de que usted tiene que olvidarse de sí mismo para conseguir eso. Cuanto más un coach puede ayudar a un cliente a construir sus actividades para obtener gratificación y flujo, más feliz será el cliente.
