– Hija, TIENES que entender que las cosas en la vida no son fáciles. ¡¡DEBES hacer lo que te digo!!– Claro papá.
– Te darás cuenta que tendrás que trabajar mucho para lograr lo que quieres lograr.
– Si papá …… Oye papá … ¿Tú has logrado lo que querías lograr?
– Bueno, casi …
– ¿Es que no has trabajado mucho?
– ¡Por supuesto que sí hija!
– Entonces, ¿no es que hay que trabajar mucho para lograr lo que uno quiere?, ¿Qué pasó contigo?
– Bueno, es que a veces solamente eso no es suficiente.
– ¡Ah! Entiendo..… bueno, en realidad no entiendo. ¿Me lo podrías explicar mejor?
– A ver hija, es un tema complejo, pues existen ocasiones en las cuales trabajas mucho y no consigues lo que quieres y en algunas otras no trabajas tanto y si lo consigues…
– Ah.. pero papá… entonces, si uno trabaja o no trabaja, ¿Da igual? ¿Es cosa de suerte?
– Eso es lo que quiero explicarte hija. No es tan así.
– A ver …
– Todo tiene que ver con la forma en que tú te mueves en el mundo y de eso depende como puedes lograr tus objetivos…
– ¡Ahora sí! … y tú: ¿has logrado tus objetivos papá?
– Aaaahhh, umm …algunos sí y otros no…
-O sea que no necesariamente también uno consigue todos los objetivos?
– Eso es…
– Pero me cuesta entender que si tú no has logrado lo que quieres lograr y tampoco has conseguido todos los objetivos: ¿Cómo voy a aprender algo que me quieres enseñar que no sabes?
– Hija, se hace tarde, ¿te parece que lo sigamos conversando mañana?
– OK, buenas noches papi…te quiero mucho…
