– Si hija.
– ¿Alguna vez te has enamorado de veras de veras?
– Claro hija.
– Entonces, ¿Por qué nunca hablas de eso?
– Pero, ¿?¡¡Por qué tendría que hablarte yo de eso¡¡?¡?¡?
– Se supone que tienes que compartir conmigo las experiencias que han sido importantes para ti en tu vida, de tal manera que me enseñes . Eso hacen los papás con sus hijas.
– Bueno… es que hay muchas manera de enseñarte ese tipo de cosas.
– ¿Cómo cuáles?… Mas bien parece que no quieres hablarme de cuando te has enamorado…
– Nooooooooo, no es eso… para nada !!! es que… deja explicarte. Creo que esas son experiencias muy pero muy personales, realmente personales y que uno debe tener una idea de cuál es el real significado del aprendizaje, y qué se extraerá de eso, para que tenga una validez absolutamente concreta. Por supuesto en un contexto que sea pertinente.
– Me vas a hablar o no papá.
– NO
– ¡¡¡¡¡¡ ¿Pero por qué no?!!!!!!!!!!!
– Es que no corresponde que yo te hable de eso. Ubícate.
– Entonces: ¿Qué es lo que corresponde?
– Qué mantengamos nuestros roles. O sea yo soy tu papá y tu eres mi hija.
– ¿Tienes duda de los roles papá?
– Claro que no.
– Papá: estoy enamorada…
–…
– ¿En serio? ¡¡Cuéntamelo toooooodo!!

