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Sentimientos y la cognición

By 27 abril, 2006 No Comments

Matias Gutierrez B.
En el humano el cerebro genera por un lado las emociones y los sentimientos que no se pueden separar de los gestos ni del movimiento del cuerpo, y por el otro lado, los pensamientos que sí se pueden separar.

A su vez las emociones y los sentimientos se han clasificado ya en dos categorías: las paleoemociones o emociones primitivas (hambre, sed, líbido, dolor, violencia, saciedad, esperanza de solución. aspectos del alerta); y las neoemociones, o los sentimientos de base cognitiva, que suponen la presencia del neocórtex.

La memoria humana se encarga sobre todo de producir emociones, con ciertas marcas de racionalidad, que preferiblemente no debieran ser ni dominantes ni perfectas.

En las memorias particulares están anidados los borradores de emociones de base cognitiva elaborados previamente, borradores que brotan ante estímulos concretos del mundo externo, como índices de cómo habría que reaccionar.

En una dada situación motivadora de acciones, la emoción es el valor de consigna (set point) que dictamina lo que cabe hacer.

Cuanto más fuerte es la neoemoción, tanto mayor será la discrepancia entre lo que es (el evento desencadenante de una futura respuesta) y lo que debería ser.

La angustia, el dolor es lo que aparta del camino equivocado y endereza a la buena ruta.

La alegría, la conformidad, es lo que marca un buen ajuste entre lo que es y lo que debería ser.

La esperanza, como paleoemoción, mantiene andando el bucle decisional. La desesperanza, como emoción de base cognitiva, lo interrumpe.

La motivación es la paleoemoción de la esperanza, la neoemoción es lo que afecta a muchas decisiones.

Como conclusión, los conceptos de motivación y emoción deben jugar un papel central en una teoría de la cognición.

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