En ese sueño, él se imaginó que podía ayudar a niños.
Niños, que de alguna manera, tenían algún tipo de problema.
Les enseña a jugar fútbol. Ellos aman el fútbol, al igual que él.
Es un excelente Coach y alguien que sabe despertar los muchos niveles de consciencia que deben estar alineados para alcanzar lo que se desea. A través del juego, les entrega una orientación moral, ética, les enseña a ser guerreros como él. Muchas veces en ausencia es también un proveedor, un mentor y el padre que ha estado ausente.
Pasan los años y ese sueño imaginado empieza a dar un camino e indicar que el esfuerzo, los entrenamientos, los sacrificios y la disciplina han valido la pena como para ya estar con uno de sus pupilos en la Selección Chilena.
Importante es rescatar que todo ocurre dentro de un marco de profundo respeto, reconocimiento, admiración y, sabiendo los alumnos que por ellos, el profesor Reinaldo Elgueta da lo mejor de sí en todos los momentos de la vida.
